Cómo una carta le cambió la vida a esta chica

Ciara era una joven irlandesa muy responsable, seria y selectiva con sus amigos, pero los que la conocen y son sus verdaderos amigos saben que es divertida y la mejor confidente que se puede tener.

Desde la adolescencia tuvo un problema con su físico, le daba miedo mirarse en el espejo porque no se veía bonita y ni el maquillaje la tristeza le quitaba. Se sentía observada por todo el mundo y cualquier comentario despectivo hacia ella le afectaba mucho, lo que la intimidaba aún más y potenciaba su problema para hacer amigos. Lo que ella desconocía es que muchos de esos feos comentarios eran por envidia. Tan grave fue el problema que le afectó a su salud pues apenas comía y anímicamente siempre se sentía débil.
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Había un chico con el que se cruzaba todas las mañanas, Connor, era guapo y deportista, pero ella nunca se había fijado en él ya que consideraba que estaba fuera de su alcance. En cambio Connor desde el primer día que vio a Ciara no podía dejar de pensar en ella, el verla cada mañana le alegraba el resto del día, pero su timidez era tal que no se atrevía a acercarse. Un día impulsado y animado por sus amigos decidió escribirle una carta donde expresaba sus sentimientos y le decía que no le importaba que no tuviera figura ni la cintura de cuento y princesas, que para él era sencilla, perfecta. Gracias a la valentía y la carta de Connor, Ciara, hoy, es una chica distinta, con más confianza en sí misma y teniendo como prioridad su salud.

Solo necesitaba eso, cuatro piropos, cuatro palabras que la hicieran sentir la más bonita de todas.

Historia por: Antonio Torrero