Si te despiertas pero tu cuerpo sigue sin responder podrías tener este extraño padecimiento

Siendo un padecimiento más común de lo que creemos, imagina (o recuerda) ese momento en que luego de dormir abriste los ojos, pero ni un solo músculo de tu cuerpo respondió al llamado de levantarse, estirarse o simplemente bostezar.

Esto sucede a las personas que momentos antes de conciliar el sueño o inmediatamente al despertar, sus ojos se abren bruscamente y tienen plena conciencia, pero su cuerpo está totalmente paralizado, por lo que se ha denominado Parálisis del Sueño.

Da una sensación de estar atrapado en el propio cuerpo, generándose angustia y miedo, pues creemos que se trata de algo grave al no poder dar ninguna orden a nuestros músculos.  En algunos casos puede ir acompañado de alucinaciones, especialmente como si detectáramos con nuestros oídos o vista una presencia extraña en la habitación, y ante ello la vulnerabilidad de no poder mover un dedo ni hablar o gritar.

09 paralisis sueno

¿A qué se debe?  Sencillamente nos encontramos en un momento de sueño profundo, al llegar al estado REM (Movimiento Ocular Rápido), nuestros ojos se mueven conforme lo que estamos soñando, por lo que podría decirse que la vista está despierta y alerta, pero el cerebro sabe que no es así, entonces como sistema de protección paraliza el cuerpo durante el sueño para que no nos lastimemos o caigamos de la cama sin importar qué estamos soñando.

En ese momento despertamos bruscamente, es decir, nuestros párpados logran subir y nuestros ojos ver la habitación, pero el cerebro le sigue comunicando al cuerpo que estamos en medio de un sueño, por lo que la parálisis continúa.

Este padecimiento es más común cuando se está en épocas de estrés o desvelos continuos, lo que nos hace llegar al sueño profundo mucho más rápido.  Esto es muy normal para cualquier persona, pero si se hace recurrente debería pensarse seriamente en otros padecimientos como ansiedad o trastorno bipolar.

Pese a las alucinaciones, que podrían ser buena trama para una película de terror, ya que la presencia extraña que se percibe a veces llega a ser tan convincente que logramos ver figuras o sombras, sentir que esa presencia está sobre nosotros, y hasta escucharla y olfatearla.  Pero lejos de provocar la muerte, nos motiva a continuar con el esfuerzo de movilizarnos, hasta que nuestro cerebro entiende que realmente estamos despiertos y libera nuestros músculos y órganos, tal como sucede cuando nos despertamos en un día normal.

Visto en: muyintersante.es