Ibrahimovic, de robar autos a delantero letal

Cuando escuchamos el nombre Zlatan Ibrahimovic seguramente pensemos en una locura, una jugada para enmarcar o en un golazo, y sí, Zlatan posee talento suficiente para quebrar la cintura de los mejores defensas del mundo, calidad para marcar golazos a los porteros más reconocidos y también tiene un sentido del humor un poco extraño, es capaz de pegarle una patada a Cassano mientras está siendo entrevistado.

Pero la verdad es que pocos conocen la historia que hay detrás de este grandísimo jugador sueco. Zlatan nació un 3 de octubre de 1981 en Rosengard, un suburbio de Malmoe, Ibrahimovic es hijo de una croata y de un bosnio musulmán. Vivían en un sombrío barrio de inmigrantes.

Su padre Safik era adicto al alcohol, el refrigerador de su casa estaba vacío y su madre luchaba por sacarle adelante. Cuando sólo tenía 2 años sus padres se separaron y poco a poco el fútbol se convirtió en su refugio, comenzó su carrera en Balkan como portero pero como el campo de entrenamientos le quedaba lejos, Ibra, solía robar bicicletas.

02 Ibrahimovic

“Robé muchas bicicletas. También robabamos coches. Era como vivíamos. Hacíamos esas cosas por la adrenalina, la motivación. Vengo de Rosengård. En Suecia se considera un gueto, pero para mí era un paraíso. Crecí allí y tenía muchos amigos” dijo Zlatan

A los 15 años estuvo a punto de dejar el fútbol para trabajar en los muelles de Malmö, pero fue convencido por su agente para que siguiera jugando. Ibra recuerda su pasado y hoy en día admite: “Tengo una buena vida, una vida que muchos quisieran tener pero detrás de ello hay muchos días y noches de trabajo”