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Este piloto no se dejó vencer por el desierto y dio una importante lección

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Este piloto no se dejó vencer por el desierto y dio una importante lección

David era un piloto de motos del rally París-Dakar. Probablemente la prueba de motor más dura del mundo. Era muy buen piloto, tanto que lo había ganado en dos ocasiones, y aunque ya no tenía que demostrar nada, seguía jugándose la vida en cada etapa. Tenía un pilotaje agresivo, quizás por eso siempre estaba arriba en la general, porque se atrevía a hacer rutas que ningún otro piloto era capaz de hacer.

Un día, mientras sorteaba unas dunas en pleno desierto con unas temperaturas altísimas, el eje delantero de su moto hizo un extraño que acabó por precipitarlo por un barranco. Estuvo varias horas sin que nadie pudiera verlo, ya que había caído en medio de unos matorrales. Solo gracias a su GPS pudieron ver su localización.

Cuando lo recogió el helicóptero se encontraron a un hombre muy deshidratado, lleno de sangre e inconsciente. Sin embargo, el chequeo del hospital no fue mucho mejor. Tuvieron que operarlo de urgencia ya que se había fracturado la espina dorsal. Inevitablemente había quedado sin movilidad de su tren inferior.

dakar

Pero su fuerza de voluntad iba más allá de todo eso. “Nunca lo conseguirás”, le decía la gente, “trata de, al menos, poder vivir”, aunque él solo tenía en mente una cosa. Volver al Dakar y acabarlo. Decía que esa competición no iba a poder con él y que tenía que volver como sea y completar un rally más.

Tras duros años de rehabilitación y aunque con la negativa de todo su equipo médico se embarcó en otra aventura. Preparó un coche modesto y lo adaptó a su pilotaje. No podía usar los pies, puesto que tanto el freno como el acelerador tenían que estar en el volante.

Comenzó la primera etapa muy cauto, aunque pronto se le olvidó al ver esos paisajes que sólo si corres el Dakar eres capaz de conocer. Junto con su copiloto completaron un rally más, de principio a fin y fue entonces cuando se retiró de la competición. No sin antes haber conseguido vencer a sus miedos.

Historia por: Antonio Torrero

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