Tomó el reto de cumplir su sueño aunque le significara renunciar a su vida anterior

Donald era el mayor de una familia rica del norte de Boston. Su padre era un afamado médico, hijo y nieto de médicos, así que por supuesto Donald estaba estudiando actualmente en la Facultad de Medicina. Su padre era muy estricto. Tanto en la casa como en el trabajo, lo que le había hecho triunfar en el mundo empresarial, aunque no tanto en el familiar.

A Donald sin embargo no le gustaban los hospitales. Él se pasaba las noches enteras viendo películas en su cuarto, le encantaba el cine e interpretar escenas míticas de películas. También le gustaba el teatro. Le gustaba meterse en la piel de personajes y pensar cómo actuarían ellos ante diferentes situaciones. Él quería ser actor.

Durante su estancia en la universidad compaginó sus clases de medicina, las cuales aprobaba con mucho esfuerzo ya que si no supondría un gran enfado de su padre, con un pequeño grupo de teatro que se dedicaban a representar comedias de la antigua Grecia. Un día hablando con Clara, una chica de Francia que estaba también en el grupo, no pudo contenerse más. Su padre lo había obligado a ir a unas clases especiales los fines de semana, si ya de por sí fuese poco calvario el tener que asistir durante la semana también le obligarían los fines de semana a estudiar medicina, por lo que tendría que abandonar el grupo de teatro, cosa en la que para nada estaba de acuerdo.

actor

Así que una noche, y sin decir nada a nadie cogió su maleta y junto con Clara se embarcaron en un viaje juntos. Escribió a su casa para decir que estaba bien y que no le había pasado nada, que estaba cansado de la medicina y que quería ser actor. Su padre estaba tan indignado que no se dignó a contestarle por lo que no tuvieron más noticias de él en casa hasta que un día viendo la tele vieron su cara en la pantalla.

Había una película nueva de Hollywood en la que él era el protagonista. Casualidades de la vida interpretaba un papel de doctor, aunque esta vez, sí quería colocarse una bata blanca.

Historia por: Antonio Torrero