Este chico aprendió que un verdadero amigo jamás te abandona

John ha llegado nuevo al instituto de la ciudad. Sus padres se han divorciado y se ha tenido que ir a vivir con su madre. Es un buen estudiante, y también deportista. Le gusta mucho el baloncesto por lo que se apuntó al equipo de la escuela.

Allí estaban los chicos más populares del instituto, ya que a todos les gustaba la gente que representaba a su colegio en los campeonatos y como John era tan bueno, no tardó en entablar amistad con ellos.

Además, también hizo mucha amistad con David y Carie. Eran los dos chicos más listos de la clase y formaban un buen equipo de tres para hacer los trabajos comunes.

El equipo de baloncesto organizó una fiesta a la que iría todo el equipo junto con las animadoras. Él invitó a sus compañeros David y Carie.

La noche comenzó muy bien hasta que unos chicos mayores comenzaron a sacar alcohol y repartirlo en la fiesta. El capitán del equipo empezó a molestar a la gente y a hacerse el chulo delante de las chicas. Llegó donde estaba David y como era más fuerte y estaba respaldado por todo el equipo le quitó la chaqueta y comenzó a vacilarle en público. David trató de defenderse y cuando intentó hacer algo los demás del equipo lo cogieron y lo tiraron a la piscina. Todos comenzaron a reírse de él y se tuvo que ir avergonzado.

amigos

Al día siguiente en clase David y Carie estaban distantes con John. Le reprochaban que no hiciese nada para ayudarlo por miedo a que también se rieran de él. No había sido un buen amigo.

Eso a John le sentó fatal, pasó unos días muy preocupado, porque no quería dejar de ser amigo de ellos pero tampoco quería dejar el equipo. Estuvo tan distraído que se olvidó que tenía que hacer un trabajo para la clase de biología. Cuando el profesor pasó lista se quedó en blanco, y en ese momento David levantó la voz y dijo que lo habían hecho juntos.

Lo salvó, sabía que se le había olvidado, pero sí se había comportado como un buen amigo. A partir de ese día John abandonó por completo las amistades del baloncesto. No tenía ninguna duda, porque si ganarte el respeto de la gente es bueno, mejor aún es ganarte el respeto de un amigo.

Historia por: Antonio Torrero